Cuatro le preparó a Mariano Rajoy una especie de ring de boxeo con sillones rojos para que se retara en duelo con Iñaki Gabilondo en una entrevista de una hora en la que el periodista intentó sacar al líder del PP de sus casillas con preguntas de lo más opinativas.
Rajoy se “zafó” como pudo de las encerronas con las que Gabilondo le interrumpía una y otra vez. La cosa comenzó fuerte cuando el líder del PP tuvo que contestar si iba a ser el próximo presidente de España. Valiente, Rajoy contestó que tiene el pálpito de que así será, y no varió su respuesta aunque el entrevistador le espetara que los televidentes tienen la percepción de que le da igual, o que con otro líder tal vez le iría mejor al PP.
Con ironía, Gabilondo dijo que para tratar el espinoso tema del terrorismo iba a “apelar al sentido común que tanto ama el señor Rajoy” (”no le quepa la menor duda”, aseguró éste), sacó a relucir a Aznar, y aseguró no entender el nuevo contrato de integración para inmigrantes que propone el PP si gana las elecciones.
Rajoy intentó explicar lo que, según él, viene repitiendo tres años pero Gabilondo intentaba pillarle a toda costa. ¿Si no regulariza al millón y medio de inmigrantes ilegales que ya hay en España qué piensa hacer? ¿Dejarles vagar como fantasmas?
También intentó el presentador de Cuatro “pillarle” con el matrimonio gay, con la familia tradicional o con la laicidad del Estado, a lo que Rajoy pidió más tolerancia y recordó que los islamistas en España han pedido no votar al PP y él no se enfada por eso. En este punto pidió un poco más de tolerancia y de mayor respeto a la libertad de expresión.
Cómo no podía ser de otra manera, el tema Gallardón-Aguirre salió a relucir. “¿Es verdad que les dijo ´¡me tenéis harto!´?”. Rajoy negó tal extremo, pero sí reconoció que ambos le pidieron ir en las listas, “aunque uno lo hizo en público y la otra en privado”. Aquí Gabilondo fue directo a la yugular: “Al verlos disputando un trono aún no vacante ¿qué sintió?”. El líder popular aseguró que él no lo sintió de esa manera y que le preocupa más ver como Maragall pide no votar al PSOE o Rosa Díez monta un nuevo partido al margen, a lo que Gabilondo se limitó a decir entre dientes, en referencia a Gallardón y Aguirre, “están tan unidos… da gusto verlos”.
En cuanto a los dos debates televisados, Rajoy se mostró abierto a todas las posibilidades a pesar del empeño de su “contrincante” por hacer ver que el PP se niega a una señal única. “A mi no me pasa nada”, insistía el candidato popular una y otra vez. Al final fue Rajoy el que dio donde duele al preguntar “¿qué le pasa al PSOE con esta casa que no quiere celebrar aquí el debate?”.
A punto estuvo, eso sí, de perder la calma Rajoy con el tema de las sedaciones en el Severo Ochoa. “Mire Iñaki, yo no sé lo que es luchar con fuego, pero soy partidario de luchar por la vida de la gente, y lo dejamos aquí si le parece”.
Claro que antes de dar por concluida la “tortura china” aún tuvo que contestar cuáles eran las capitales de varios países… Sólo falló una.





