
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que recibió en Caracas a los ex congresistas colombianos liberados por las FARC, lanzó un mensaje a favor de Íngrid Betancourt, en respuesta a las solicitudes que le hicieron los ex parlamentarios.
Tras conversar con los ex congresistas, Chávez pidió al jefe de las FARC, Manuel Marulanda, que mientras siguen “tramitando” la liberación de la ex candidata a la presidencia de Colombia ordene su traslado a un lugar donde él la tenga cerca.
“Eso es urgente”, dijo el gobernante a Pedro Antonio Marín, alias “Manuel Marulanda” o “Tirofijo”, al insistir que Betancourt debe ser llevada “a un comando más cercano a ti”.
“Es posible que tú no sepas” que las condiciones de su cautiverio son “muy delicadas”, agregó.
El presidente venezolano dijo asimismo que Betancourt, secuestrada hace seis años por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), es “la única mujer que queda” en poder de esa guerrilla.
En el Palacio presidencial de Miraflores, Chávez dijo que en su reunión con los ex congresistas Gloria Polanco de Lozada, Orlando Beltrán Cuéllar, Luis Eladio Pérez Bonilla y Jorge Eduardo Gechem Turbay, los ex parlamentarios le habían explicado que la situación de Betancourt era “muy difícil”.
Gloria Polanco, a la que se vio muy emocionada, especialmente en su reencuentro con sus tres hijos tras años de separación, le insistió a Chávez: “Íngrid está muy mal presidente, por favor, usted tiene un corazón grande”.
Polanco le contó al presidente Chávez que Betancourt está muy mal y que padece hepatitis B repetitiva.
Además, de recordar a la ex candidata a la presidencia colombiana, la ex parlamentaria citó también a los policías y soldados rehenes, así como a los tres estadounidenses cautivos de las FARC.
“La esperanza absoluta está en usted”, manifestó la ex congresista quien repitió lo que ha comentado en varias ocasiones desde el momento en que recobró la libertad: “Estaba muerta en vida”.
Por su parte, el ex senador Jorge Eduardo Gechem manifestó: “ayúdenos, señor presidente, para que ese tema del acuerdo humanitario sea posible”.
Gechem, en delicado estado de salud, dijo que en su cautiverio pensaba que tenía que salir “así sea a rastras” para ir a Caracas.
“Reclamamos la solidaridad de usted y del mundo” para las personas que han quedado en la selva, especialmente Íngrid Betancourt, dijo.
Antes de la reunión, en declaraciones a la emisora colombiana Caracol Radio, Luis Eladio Pérez aseguró que el grupo guerrillero “se ha ensañado con Íngrid Betancourt” y que “hay que hacer algo” porque “tiene problemas físicos y está muy maltratada por la guerrilla”.
También reveló en esa y otras declaraciones de prensa que la última vez que vio a la ex candidata presidencial colombiana fue “el pasado 4 de febrero, cuando empezamos la marcha de la libertad”, en alusión al día en que comenzó la caminata al lugar donde hoy fueron liberados.
Los ex congresistas también le aseguraron al gobernante venezolano que es “la única esperanza” de los secuestrados que continúan en la selva a manos de la guerrilla.
El gobernante subrayó que agradecía “mucho” que el grupo guerrillero del vecino país le haya entregado ya a seis secuestrados, los cuatro liberados ayer y las dos ex políticas Clara Rojas y Consuelo González, que recobraron la libertad el pasado enero en una operación similar a la realizada ayer.
“Nadie nos va a separar del camino común que tenemos”, agregó e insistió en que ratificaba a Colombia “la más grande voluntad de mi Gobierno y del pueblo venezolano de seguir haciendo todo lo posible hasta liberar a todos”.
En otro momento del encuentro, Chávez expresó su apoyo a una “presión interna” en Colombia para forzar a su colega colombiano, Álvaro Uribe, a aceptar la creación de un grupo de países que busque una negociación para la paz en ese país.
No se trata de apoyar a las FARC, “yo no apoyo a las FARC, yo apoyo la paz en Colombia”, dijo Chávez.
Afirmó que para ello ha obtenido el compromiso de presidentes y jefes de Gobierno de países tales como Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, España, Suiza, Francia y otros para conformar ese grupo, “pero Uribe no quiere”.
Los cuatro ex congresistas fueron liberados por las FARC y entregados a una misión humanitaria venezolana en las selvas del departamento colombiano del Guaviare, en el sur del país.
Por otro lado, desde Bogotá, el Gobierno colombiano anunció que está dispuesto a excarcelar a los guerrilleros que purgan condenas de prisión si las FARC pone en libertad a las personas que mantiene cautivas.
“Estamos dispuestos a liberar a esos presos que fueron condenados por la Justicia colombiana si hay la voluntad por parte de las FARC de liberar a quienes se encuentran secuestrados”, afirmó el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos.
La hija de Ingrid Betancourt, Mélanie Delloye, se mostró hoy “extremadamente angustiada” por el estado de su madre, tras las declaraciones hechas por ex rehenes de las FARC liberados ayer.
“Es extremadamente inquietante y sé que el tiempo está realmente contado. Mamá está viva, pero no sé por cuanto tiempo”, advirtió la joven en la emisora “RTL”.
Dos de los cuatro ex parlamentarios colombianos liberados ayer por la guerrilla, incluido Luis Eladio Pérez que dijo que vio a Ingrid Betancourt el pasado día 4, manifestaron que la cautiva está “muy mal”.
El ex legislador aseguró que Ingrid Betancourt, secuestrada desde febrero de 2002, tiene “problemas físicos y está muy maltratada por la guerrilla”, que se ha “ensañado” con ella.
De hecho, el presidente venezolano, Hugo Chávez, pidió anoche al jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Manuel Marulanda, que, mientras siguen “tramitando” la liberación de la ex candidata a la Presidencia de Colombia, ordene con urgencia su traslado a un lugar seguro donde la tenga cerca.
“Espero que las FARC y el Gobierno colombiano van a hacer un acuerdo humanitario lo antes posible”, dijo hoy la hija de la rehén colombo-francesa.
Mélanie insistió en que las FARC deben entender que tienen a rehenes “en condiciones físicas realmente peligrosas, como lo está mamá en este momento” y “deberían hacer gestos también en eso”.
Por su parte, Astrid Betancourt, hermana de la rehén, dijo que, según informaciones que le llegaron a través de la senadora colombiana Piedad Córdoba la semana pasada, la guerrilla estaba trasladando a la cautiva hacia los campamentos donde se encuentran los rehenes estadounidenses.
“Quizás fue en esa ocasión” cuando Luis Eladio Pérez la vio, explicó Astrid en la emisora “France Info”, y expresó la esperanza de que las condiciones de detención de la cautiva “hayan cambiado o estén cambiando, a la espera de su liberación”.
Astrid Betancourt destacó que su hermana “tuvo la fuerza de escaparse de su columna para ir a hablar” con el ex parlamentario cuando se cruzaron el pasado día 4 durante un desplazamiento de columnas de rehenes.
Luis Eladio Pérez pudo ver el estado de Ingrid, “en un grupo de prisioneros que le son extremadamente hostiles” y que “se ensañan con ella porque vierten en ella su cólera y rabia por estar secuestrados”, explicó Astrid Betancourt.
Recalcó que la guerrilla, por su parte, “no es clemente” con Ingrid, porque hizo varios intentos de fuga y por tanto fue objeto de represalias y “la tienen encadenada por la noche”.
Por su parte, el ex marido de la rehén, Fabrice Delloye, confirmó hoy las declaraciones de la desde ayer ex rehén Gloria Polanco de que Ingrid Betancourt sufre una hepatitis B recurrente.
Una rueda de prensa con allegados de Ingrid Betancourt, la ex rehén Consuelo González de Perdomo y un sobrino de Luis Eladio Pérez está convocada hoy en París por el Comité de apoyo a la cautiva.
Las FARC advirtieron ayer de que no habrá más liberaciones unilaterales de rehenes hasta que el Gobierno colombiano desmilitarice dos municipios en el suroeste del país para negociar un acuerdo humanitario para el canje de los cautivos políticos en su poder por guerrilleros encarcelados.
Los cuatro ex congresistas colombianos liberados por las FARC fueron recibidos entre abrazos y lágrimas por sus familiares que les esperaban en el aeropuerto de Caracas, donde tuvo lugar el emotivo reencuentro tras más de seis años de cautiverio.
Poco después, los ex parlamentarios colombianos se dirigieron al Palacio presidencial de Miraflores, donde fueron recibidos con todos los honores por el presidente venezolano, Hugo Chávez, que luego se reunió con ellos y sus familiares a puerta cerrada.
Los ex legisladores Gloria Polanco de Lozada, Orlando Beltrán Cuéllar, Luis Eladio Pérez Bonilla y Jorge Eduardo Gechem Turbay bajaron de su propio pie del avión que aterrizó poco después de las 18.00 hora local (22.30 GMT) en el aeropuerto internacional “Simón Bolívar” de Maiquetía.
En la pista de la zona de autoridades del aeropuerto, Gloria Polanco, muy emocionada, se reunió con sus tres hijos, quienes desde hace días esperaban en Caracas la noticia de su liberación, que se produjo este miércoles en la selvas del departamento colombiano de Guaviare.
Igualmente, Luis Eladio Pérez, Jorge Eduardo Gechem y Orlando Beltrán se abrazaron con sus familiares mientras expresaban su felicidad por estar libres al fin, y recordaban a los secuestrados que han quedado atrás y por cuya libertad alentaron a luchar.
El canciller venezolano, Nicolás Maduro, y otros miembros del Gobierno acudieron también al aeropuerto caraqueño para saludar la llegada de los cuatro ex congresistas a los que fue a buscar en la selva una misión humanitaria venezolana, dirigida en el terreno por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Antes de la llegada a Maiquetía, cuando los ahora ex rehenes estaban camino de Caracas, el portavoz del Gobierno venezolano, Jesse Chacón, afirmó que el Ejecutivo del presidente Chávez no descansará hasta lograr que estén libres todos los secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Chacón alentó asimismo a “todos” a trabajar por la paz en el país vecino y reiteró la posición del Gobierno venezolano de que la única solución al conflicto colombiano es la negociación política.
La operación humanitaria que devolvió la libertad a los cuatro ex congresistas se inició a primera hora de la mañana con el envío de dos helicópteros venezolanos que, tras una escala en la ciudad colombiana de San José del Guaviare, partieron hacia el lugar que las FARC habían indicado para la entrega de sus secuestrados.
Allí la misión, liderada por el ministro de Interior venezolano, Ramón Rodríguez Chacín, se reunió con los cuatro ex congresistas que les recibieron con abrazos y emocionada alegría, según se pudo ver en imágenes del encuentro grabadas y transmitidas por la cadena de televisión Telesur.
En esas imágenes del canal multiestatal, con sede en Caracas, se vio también a los cuatro ex congresistas despedirse con abrazos de sus secuestradores y darles las gracias, como las dieron luego a Chávez y a los miembros de la misión que fue a recibirlos, entre ellos la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba.
“Ustedes me ha dado la oportunidad de volver a vivir; mil gracias por esta gestión de humanidad. Presidente Chávez, aquí tiene a una colombiana que estaba desesperanzada, que no sabía si iba a vivir, no sabía si tendría la oportunidad de volver a ver a mis tres hijos”, dijo Gloria Polanco.
“Estaba muerta con vida”, agregó muy emocionada.
La ex congresista, que agradeció con efusividad a la senadora Córdoba, recibió con llantos de alegría a los delegados enviados por Chávez y a los miembros de la Cruz Roja.
La misión partió poco después hacia Venezuela para concluir esta segunda entrega unilateral de rehenes que han hecho las FARC en “desagravio” a Chávez por haber sido cesado en noviembre pasado de su papel de mediador en el conflicto colombiano por su homólogo Álvaro Uribe.
El pasado 10 de enero, las FARC liberaron a las ex políticas colombianas Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo que, en una operación similar a la de hoy, fueron entregadas a los enviados venezolanos y del CICR y llevadas inmediatamente después a Caracas.